Para Que Sirve La Aspirina?

Para Que Sirve La Aspirina

El uso de la aspirina está relacionado con el tratamiento de la artritis reumatoidea, osteoartritis, lupus y algunos otros trastornos reumatoideos más leves. En su modo de venta libre, la aspirina es utilizada para aliviar dolores corporales como de cabeza, períodos menstruales, resfríos, dentales y musculares, así como también para que descienda la temperatura corporal.

En los últimos años, la aspirina adquirió especial uso para la prevención de ataques cardíacos en pacientes con antecedentes, así como también para reducir el riesgo de muerte de estos mismos pacientes. Bajo el mismo concepto, la aspirina es utilizada para la prevención de accidentes cerebrovasculares isquémicos o accidentes cerebrovasculares pequeños; así como también la prevención de coágulos sanguíneos en pacientes con colocación de válvulas artificiales u otras afecciones cardíacas.

Como uso casi desconocido, la aspirina sirve para tratar la fiebre reumática y la enfermedad de Kawasaki, una enfermedad encontrada en los niños y que puede causar distintos problemas cardíacos en los pequeños. Quizás te interese saber para qué sirve el diprospan.

¿Cómo uso la aspirina?

Seguramente, no se la ha recetado un médico, salvando determinados casos como las enfermedades cardíacas, en los que la aspirina se toma para prevención.

De todas maneras, la aspirina se consigue de dos maneras: una prescripta de liberación lenta (y acción prolongada) y otra de venta libre en tabletas comunes, liberación lenta, masticables, goma de mascar o chicles y supositorios. Cada una de las formas tiene su propia forma de dosificación y administración dependiendo el caso. Puede interesarte conocer para qué sirve la azitromicina.

Lo más común es que la aspirina sea ingerida en forma de comprimidos. Y esto se realiza en dos o más tomas diarias, guardando un espacio entre cuatro y seis horas entre cada toma.

La Aspirina

¿Qué efectos secundarios puede provocarme la aspirina?

Entre los efectos secundarios de la aspirina, pueden aparecer vómitos y náuseas, dolor y malestar estomacal, además de acidez estomacal. También en el plano digestivo, pueden aparecer vómitos con sangre, presencia de sangre en las heces o heces oscuras.

En otro orden, puede haber urticarias, erupciones cutáneas, alguna que otra inflamación de las mucosas de ojos, lengua, cara, labios, así como también dificultad respiratoria y aceleración del ritmo cardíaco. Puede encontrarse con la piel húmeda y fría, además de pérdida —total o parcial— de la audición.

Si aparece alguno de estos síntomas o cualquiera que usted considere de importancia, no dude en consultar con su médico, ya que él podrá darle las soluciones pertinentes y observar los casos que así lo requieran.

¿Qué precauciones debo tomar al utilizar aspirina?

  • Antes de ingerir aspirina: 

Como todo medicamento, ponga especial atención en recordar episodios pasados y su posibilidad de alergia a esta droga. Además, es preciso que sea honesto con su médico y lo ponga al tanto de otras medicinas que esté utilizando al momento de comenzar el tratamiento con aspirina. Especialmente, si estuviera tomando medicamentos para la hipotensión, diuréticos y otros analgésicos. Es preciso que su médico tome conocimiento de esto, para poder ajustar la dosis a la que usted precise para que los demás medicamentos no interaccionen negativamente con la aspirina.

Si usted ha padecido —o padece— asma, congestión y secreción nasal, o pólipos nasales, es preciso que ponga en sobre aviso a su médico, porque tras el comienzo del tratamiento con aspirina puede tener una reacción alérgica a su composición. De la misma manera, si usted ha padecido acidez estomacal, dolor de estómago o malestar frecuente relacionado a trastornos digestivos, o si ha tenido úlceras gástricas, anemia o distintos problemas hemorrágicos, hepáticos y renales, cuéntele a su médico, a fin de que él pueda evaluar si la aspirina es el medicamento correcto para usted.

Si usted está embarazada o si está en el período de lactancia, su médico tiene que conocer esta condición, ya que la aspirina puede dañar al feto, además de causar problemas en el parto. Tal vez conocer para qué sirve la pastilla del día siguiente te sea de utilidad.

  • Durante la ingesta de aspirina:

Si en el transcurso del tratamiento con aspirina usted encontrara algún síntoma que no corresponde al diagnóstico por el cual usted está tomando aspirina o si algún comportamiento corporal le resulta extraño, consulte con su médico las posibles causas a fin de mejorar su situación lo antes posible.

Si durante el tratamiento con aspirina usted se tiene que someter a cualquier tipo de cirugía, incluyendo las pequeñas, hágale saber a su médico que está tomando aspirina, ya que la misma funciona como anticoagulante, lo que podría causar problemas a la hora de abrir o cerrar una zona de cirugía.

Consulte a su médico sobre sus hábitos alimenticios durante la ingesta de aspirina.

Si usted toma aspirina en un tratamiento preventivo, no interaccione la misma con ibuprofeno para tratar otras afecciones sin la previa consulta médica. Probablemente hará falta espaciar las tomas de uno y otro para evitar que se crucen sus acciones y activos.

Bajo ningún punto de vista, en el caso de que suceda, tome dos dosis juntas del medicamento porque olvidó la toma anterior. En todo caso, tome una aspirina apenas recuerde el olvide, salte la próxima y recupere en la siguiente toma el ritmo habitual de ingesta para evitar una sobredosis.

Aspirina

¿Existe realmente riesgo de sobredosis por aspirina?

Si bien se hallaron casos aislados, sí puede existir. Si usted padece síntomas como ardor y dolor extremo de garganta que le impida respirar, visión doble, mareos, ardor y dolor de estómago, vómitos continuos, confusión, disminución o impedimento a la hora de orinar, fiebre muy alta, síntomas de inquietud y excitación corporal, irritabilidad, o casos extremos de alucinación, no poder controlar alguna parte de su cuerpo por adormecimiento, nerviosismo extremo, crisis convulsivas sin motivo o interacción de medicamentos, sueño o somnolencia, pérdida de conocimiento o balbuceos incoherentes, puede que usted haya sufrido una sobredosis por ingesta excesiva de aspirina.

En cualquiera de estos casos, es más que prudente que consulte a su médico o llame de inmediato a su servicio de urgencias para evitar daños colaterales mayores. Si usted reconoce cualquiera de estos síntomas en otra persona que tenga conocimiento de que haya estado en tratamiento con aspirina, condúzcala al hospital o servicio médico más cercano.

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