Para Que Sirve El Aciclovir?

Para Que Sirve El Aciclovir

El aciclovir es un medicamento con el cual se tratan las heridas y las ampollas que puede provocar la varicela en algunos pacientes. Además, es utilizado para el tratamiento del herpes zóster o también llamado culebrilla, que consiste en una erupción cutánea que se produce en algunas personas que sufrieron de varicela en algún momento de sus vidas. Por otro lado, pero no tan frecuente, se utiliza esta droga para el tratamiento de aquellas personas que se hayan contagiado de herpes genital, el cual consiste es una infección causada por este virus en las zonas genitales y, algunas veces, en el ano.

El aciclovir no sólo es funcional para los pacientes que experimenten el primer brote de herpes genital, sino que también para aquellos que ya cuentan con el virus es su cuerpo y presenten una nueva erupción. Además —y muy importante—, cuenta con la propiedad de prevenir nuevos brotes en estos pacientes que ya cuenten con herpes genital.

Este medicamento es un antivírico perteneciente al grupo de los análogos sintéticos de los nucleótidos. Es importante aclarar que, a pesar de los beneficios de este medicamento, no es capaz de prevenir el contagio del herpes genital. Quizás te interese saber para qué sirve la trimebutina.

Indicaciones sobre el uso del Aciclovir

Este medicamento cuenta con varias opciones en su presentación: tabletas, cápsulas o líquido para la ingesta por vía oral. Normalmente, se indica por 5 a 10 días, por 2 a 5 veces diarias. No es transcendente en el tratamiento la ingesta de alimentos con la droga. Una vez que se hayan identificado los síntomas de varicela, Hermes zóster o herpes genitales, el inicio del tratamiento debe comenzar de inmediato.

Por otro lado, si el uso de este medicamento tiene como fin la prevención de que surjan nuevos brotes de herpes genitales, normalmente se indican de 2 a 5 tomas diarias durante doce meses. Para que este tratamiento sea más efectivo, se recomienda crear la rutina de tomar el medicamento en el mismo horario cada día, siguiendo con cuidado las indicaciones prescritas en la etiqueta del medicamento o preguntándole a su médico frente a cualquier duda que pudiera surgir. Es de suma importancia que se utilice este medicamento exactamente como se indica, evitando utilizarlo en mayor o menos medida de lo indicado, tanto en dosis como en el tiempo de duración del tratamiento.

Si opta por la presentación líquida del Aciclovir, no olvide agitar bien el envase antes de consumirlo para que la fórmula esté apropiadamente mezclada. Con el uso de este medicamento, los síntomas del virus a tratar deberían mejorar, pero en caso de que esto no suceda o incluso empeoren, deberá consultar de inmediato con su médico. Puede que te sea útil conocer para qué sirve la vitamina A.

En caso de que el medicamento esté dando buenos resultados y el paciente se sienta mejor, es importante que no interrumpa el tratamiento y que lo lleve a cabo por el tiempo indicado. En caso de que interrumpa el tratamiento demasiado pronto, la infección que se esté tratando puede agravarse y complicar el próximo tratamiento para mejorarla.

El Aciclovir y sus usos alternativos

Además de los virus mencionados, para los cuales se implementa Aciclovir para atenuar sus síntomas y aliviar el paciente, esta droga cuenta con otros usos efectivos. Algunos de estos males son el eccema herpético, que se trata de una infección en la piel provocada por el virus herpes. Además, es capaz de tratar y prevenir el surgimiento de infecciones herpéticas acentuadas por la inmunodeficiencia humana (VIH) que suelen brotar en la piel, los ojos, la boca y la nariz. Por otro lado, también se suele utilizar para tratar la leucoplasia pilosa oral, que se trata de un estriado de color blanco que suele surgir al lado de la lengua, en el interior de las mejillas. Quizás quieras saber para qué sirve el ciprofloxacino, para que sirve la Aspirina.

El Aciclovir

Precauciones especiales para el uso de Aciclovir

Si está a punto de comenzar un tratamiento con Aciclovir, deberá tener las siguientes precauciones antes de empezar:

  • Deberá anunciar a su médico y a su farmacéutico en el caso que sufra alergias provocadas por el aciclovir o valacyclovir, o a cualquier medicamento o compuesto del aciclovir. Para esto, podrá solicitar a su farmacéutico una lista de los componentes del medicamento para verificarlo.
  • Deberá informar a su médico o farmacéutico sobre los medicamentos que está tomando o planea tomar, sin importar si son bajo prescripción médica o no. Se considerará importante la ingesta de vitaminas, suplementos deportivos y productos a base de hierbas.
  • Si realizó alguna actividad que podría haberlo deshidratado o simplemente se considera bajo este estado, deberá hacerlo saber al profesional. Por otro lado, es sumamente importante comunicar si sufre o sufrió alguna vez problemas en su sistema inmunológico, afectado por algún virus (VIH), o si padece enfermedades al riñón.
  • Si se encuentra en período de embarazo o de lactancia, deberá informarlo, al igual que si planea embarazarse próximamente.

Si usa este medicamento porque posee herpes genitales, es importante saber que, a pesar de la ausencia de ampollas, este virus se contagia por contacto sexual.

Dietas especiales: La mayor indicación con respecto a la alimentación bajo tratamiento con Aciclovir es la de beber abundantes líquidos, ya que este medicamento tiende a deshidratar el cuerpo.

En caso de olvidar una dosis: Si bajo tratamiento con Aciclovir, olvida tomar una dosis, puede hacerlo tan pronto lo recuerde y reprograme las siguientes con intervalos iguales de tiempo. En caso de que ya esté próximo el horario para la siguiente dosis, simplemente tome la que corresponde y saltéese la que se olvidó. No tome doble dosis de Aciclovir.

Aciclovir

Efectos secundarios del Aciclovir

La toma de este medicamento puede provocar efectos secundarios, por lo que deberá visitar a su médico en caso se sentir alguno de los siguientes síntomas: Malestar estomacal, vómitos, diarrea, mareos, cansancio, agitación, dolor especialmente en las articulaciones, pérdida de cabello o cambios de visión.

Por otro lado, existen otros efectos secundarios menos frecuentes, pero que podrían provocar mayor daño: urticarias, sarpullido o ampollas, prurito, dificultad para respirar o tragar, hinchazón de la cara, garganta, lengua, labios, ojos, manos, pies, tobillos o piernas, ronquera, ritmo cardíaco más rápido que lo normal, debilidad, palidez, dificultad para dormir, fiebre, dolor de garganta, escalofríos, tos y otros signos de una infección, sangrado o moretones inusuales, sangre en la orina, dolor del estómago o calambres, diarrea con sangre, disminución de la necesidad de orinar, cefalea, alucinaciones, confusión, comportamiento agresivo, dificultar para hablar, adormecimiento, incapacidad temporal para mover partes del cuerpo, temblores incontrolables, crisis convulsivas y/o pérdida de la conciencia.

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